Jóvenes de San Isidro interpretaron con soltura lo absurdo

En el marco del Mes del Teatro Joven, alumnos de la Escuela de Especialización Artística N°1 presentaron en el Concejo Deliberante la obra de Tato Pavlovsky La espera trágica, la verdad es que usted no ha cambiado nada.

El Concejo Deliberante de San Isidro sirvió de plataforma ideal para conocer el teatro más reciente. Alumnos de la Escuela de Especialización Artística Nº1, popularmente conocida como “El Poli”, acometieron el reto de interpretar la obra “La espera trágica. La verdad es que usted no ha cambiado nada”, pieza teatral, compleja y crítica del dramaturgo argentino Tato Pavlovsky, en la que bajo la influencia de autores como Beket o Ionesco, ponía por primera vez en su carrera, el ingrediente agridulce del absurdo.

 

Esta obra integra el “Mes del Teatro Joven”, un proyecto presentado a través del programa Banca 25 por alumnos de la Escuela Secundaria N°21 de Villa Adelina y aprobado por el legislativo sanisidrense y que incluye la presentación de obras juveniles en distintos puntos del partido.

 

Estela Oriana, docente y encargada de dirigir el espectáculo, se emociona hablando de una escuela que ella siente como si fuera su casa. Un lugar donde los chicos, pasan muchos momentos del día y las semanas compartiendo conocimientos y experiencias.

En esta ocasión, los alumnos fueron los que después de un proceso de estudio y reflexión, pasaron a escoger por votación la obra que más les interesaba trabajar y encarnar.

 

Para eso contaron con la ayuda de otro docente en artes pláticas, Gabriel Encina. Juntos  idearon todos los detalles para llevar a cabo su objetivo.

 

La química entre los chicos es notoria desde el primer momento en que aparecen en escena. Para esta ocasión,  a los ocho actores se les sumaron un par de títeres.

 

La función terminó como empezó, a ritmo de un vivaz pasodoble. Pese a toda la carga reflexiva y dura que alberga el texto original, los alumnos la escogieron por su ironía y su tono divertido.

 

Francisco Pardo, que manipuló uno de los títeres, señaló que “el absurdo siempre se mantiene vivo, nunca pasa de moda, siempre sigue siendo gracioso y original”.

 

Para ellos, cuya directora al finalizar el acto avaló su esfuerzo y dedicación, es una obra que sigue estando muy viva.